Startups en 13 frases por Paul Graham

Startup

1. Elige buenos cofundadores.

Los cofundadores son a una startup lo que la ubicación es a los bienes raíces. Puedes cambiar todo de una casa, excepto el lugar en dónde está. En una startup puedes cambiar tu idea fácilmente, pero cambiar a tus cofundadores es difícil. [1] Y el éxito de una startup esta casi siempre en función de sus fundadores.

2. Lanza rápido.

La razón para lanzar rápido no es tanto que sea crítico poner temprano tu producto en el mercado, sino porque en realidad no has empezado a trabajar en él hasta que hayas lanzado. El lanzamiento te muestra lo que deberías haber estado construyendo. Hasta que no sepas eso estás perdiendo el tiempo. Así que el principal valor de cualquier cosa que lances esta en el pretexto de enrolar usuarios.

3. Deja que tu idea evolucione.

Esta es la segunda parte de lanzar rápido. Lanza rápido y modifica. Es un gran error tratar a una startup como si fuera simplemente una cuestión de implementar una idea inicial brillante. Al igual que en un ensayo, la mayoría de las ideas aparecen durante la implementación.

4. Entiende a tus usuarios.

Puedes imaginar la riqueza creada por una startup como un rectángulo, donde por un lado está el número de usuarios y por el otro la cantidad en que mejoras sus vidas. [2] La segunda dimensión es sobre la que tienes mayor control. Y, de hecho, el crecimiento en la primera se verá impulsado por la destreza con que manejes la segunda. Al igual que en la ciencia, lo difícil no es responder preguntas, sino preguntarlas: lo difícil es ver algo nuevo que los usuarios no tienen. Cuanto mejor los entiendas mayores serán las posibilidades de hacerlo. Es por eso que muchas startups exitosas hacen algo que los fundadores necesitaban.

5. Mejor hacer que unos pocos usuarios te amen que a muchos ambivalentes.

Lo ideal sería que un gran número de usuarios te ame, pero no puedes esperar llegar a ello de inmediato. Inicialmente tienes que elegir entre satisfacer todas las necesidades de un subgrupo de usuarios potenciales, o satisfacer una parte de las necesidades de todos los usuarios potenciales. Escoge la primera. Es más fácil expandirse hacia una mayor cantidad de usuarios que hacia una mayor cantidad de satisfacción. Y quizás lo más importante: es más difícil mentirte a ti mismo. Si crees que estás al 85% de un gran producto, ¿cómo sabes que no es el 70%? ¿o el 10%? Mientras que por el otro lado es fácil saber cuántos usuarios tienes.

6. Ofrece un servicio al cliente sorprendentemente bueno.

Los clientes están acostumbrados a ser maltratados. La mayoría de las compañías con las que tratan son cuasi-monopolios que abusan de una atención al cliente atroz. Tus propias ideas acerca de lo que es posible han sido inconscientemente rebajadas por tales experiencias. Trata de hacer tu servicio al cliente no sólo bueno, sino sorprendentemente bueno. Inventa maneras de hacer feliz a la gente. Estarán anonadados; ya verás. En las primeras etapas de una startup, vale la pena ofrecer un nivel de servicio al cliente único, aun si este modelo no es escalable, porque es una manera de aprender acerca de tus usuarios.

7. Haces lo que mides.

Esto lo aprendí de Joe Kraus. [3] El sólo hecho de medir algo tiene la misteriosa tendencia de mejorarlo. Si quieres hacer que tu número de usuarios suba, pon un gran pedazo de papel en la pared y marca su número. Estarás encantado cuando suba y decepcionado cuando baje. Muy pronto comenzarás a notar lo que hace que el número suba, y comenzarás a hacer más de eso. Corolario: ten cuidado con lo que mides.

8. Gasta poco.

No puedo enfatizar lo suficiente lo importante que es para una startup controlar sus gastos. La mayoría de las startups fracasan antes de hacer algo que la gente quiere, y la forma más común de fracaso es quedarse sin dinero. Así que ser barato es (casi) intercambiable con iterar rápidamente. [4] Pero es más que eso. Una cultura de lo barato mantiene a las compañías jóvenes de la misma forma en que el ejercicio mantiene joven a la gente.

9. Consigue rentabilidad ramen.

Ramen rentable” [b] significa que una startup gana sólo lo suficiente para pagar los gastos básicos de sus fundadores. No es un prototipado rápido para los modelos de negocios (aunque puede ser), sino más bien una manera de hackear el proceso de inversión. Una vez que te vuelves rentable, cambia por completo tu relación con los inversionistas. También es grandioso para la moral.

10. Evita las distracciones.

Nada mata a las startups como las distracciones. El peor tipo son de las que pagan dinero: trabajos diurnos, consultoría y rentables proyectos paralelos. La startup puede tener más potencial a largo plazo, pero siempre interrumpirás el trabajo en ella para responder a las llamadas de la gente que te esta pagando ahora. Paradójicamente, conseguir financiamiento es este tipo de distracción, así que trata de minimizar esto también.

11. No te desmoralices.

Aunque la causa inmediata de muerte en una startup suele ser quedarse sin dinero, la causa subyacente suele ser la falta de concentración. O bien la empresa está dirigida por gente estúpida (lo que no se puede solucionar con consejos) o la gente es inteligente, pero se desmoralizo. Iniciar una startup es un peso moral enorme. Comprende esto y has un esfuerzo consciente para no ser aplastado por ello, del mismo modo que tendrías cuidado en doblar las rodillas al levantar una caja pesada.

12. No te rindas

.Incluso si te desmoralizas, no te des por vencido. Puedes llegar sorprendentemente lejos tan sólo no dándote por vencido. Esto no es cierto en todos los campos. Hay un gran número de personas que no podrían llegar a ser buenos en matemáticas, no importa cuánto tiempo insistieran. Pero las startups no son así. El esfuerzo puro suele ser suficiente, siempre y cuando tu idea siga evolucionando.

13. Los negocios se caen.

Una de las habilidades más útiles que aprendimos de Viaweb fue no dejar que nuestras esperanzas se fueran muy arriba. Hubo probablemente unos 20 tratos de diferentes tipos que no se concretaron. Después de los primeros 10 más o menos, aprendimos a tratarlos como procesos de fondo que debíamos ignorar hasta que estuvieran terminados. Es muy peligroso para la moral empezar a depender en que los tratos se cierren, no sólo porque a menudo no lo hacen, sino porque eso lo hace menos probable.


[1] Estrictamente hablando, es imposible sin una máquina del tiempo.
[2] En la práctica, es más como un peine irregular.
[3] Joe cree que uno de los fundadores de Hewlett Packard lo dijo primero, pero no recuerda cuál.
[4] Serían intercambiables si los mercados permanecieran inmóviles. Como no es así, trabajar el doble de rápido es mejor que tener el doble de tiempo.

Traducido de Startups in 13 Sentences por Paul Graham

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